Juguetes que cobran vida por la noche

El valiente soldadito de plomo, de Hans Christian Andersen,
El Cascanueces y el rey de los ratones, de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann y Vienen por la noche,de Paul Biegel.

Acabo de leer el artículo que Blanca Álvarez ofrece en CLIJ, Cuadernos de lIteratura infantil y juvenil, número 218, de este mes de septiembre, cuyo título es “El Soldadito de plomo o la tragedia clásica en la caja de juguetes”.
Dice Blanca Álvarez que Andersen convierte la pasión del soldadito y de la bailarina en un historia de amor triste, ya que es en la muerte donde se hará posible. Un final nada parecido a otro cuento de su contemporáneo Ernest Theodor Amadeus Hoffmann, con el nombre Cascanueces y el rey de los ratones. Este es un relato en el que los soldaditos de plomo cobrán vida durante la medianoche.

La lectura me ha servido para volver a releer ambos cuentos y también recordar que los soldaditos de plomo formaban parte de los regalos de Reyes Magos en muchas familias españolas. Blanca Álvarez comenta que los soldaditos de plomo fueron uno de los juguetes más preciados durante años por los niños, para representar en sus juegos el papel deseado por los adultos.
Qué duda cabe que el más bonito y meláncólico es el cuento de Andersen, que nos cuenta esa historia de un soldadito al que le falta una pierna y que se enamora predidamente de una bailarina, con la que no podrá unirse, por una serie de azares o del fatuum, del destino, hasta que ambos se encuentrn bajo el fuego de la chimenea de la casa. Un soldadito que representa el sentido del honor de la sociedad de aquel momento, cuyos códigos no se podian cuestionar y menos por un escritor como Andersen cuyos cuentos se dirigían a a jóvenes enamoradas de los uniformes.
En el cuento de Hoffmann si existe una cierta transgresión ya que el plano real se combina con el fantástico y al fianl el muñeco Cascanueces se casará con María, el personaje femenino del cuento y el final será totalmente feliz.

El cuento de E.T.A. Hoffmann he vuelto a releerlo, pero quizá me guste más el de Andersen. De Hoffmann prefiero El hombre de la arena, un relato incluido en sus Nocturnos, que me llenó de miedo e inquietud y que siempre que lo vuelvo a leer me estremezco por lo siniestro que me resultó el doctor Coppelius y el tema de los autómatas, y en este caso de su preciosa Coppelia. Claro que la historia es una historia de amor casi diabólica, que nada tiene que ver con la melancólica historia de amor de la bailarina y el soldadito de plomo de Andersen al igual que la historia de María y Cascanueces, en el cuento de Hoffmann.

Y para terminar, recuerdo el título de un libro escrito por un holandés, Paul Biegel, Vienen por la noche, cuyo tema también es el de los juguetes que cobran vida por la noche. Dos hermanos se dedican a fundir soldaditos de plomo, pero únicamente el narrador y protagonista principal sabe que por la noche esos soldaditos cobran vida y entablan cruentas batallas.Este es un relato impresionante y lleno de tensión que merece la pena leer.

About these ads

~ por Conchita en septiembre 13, 2008.

Una respuesta to “Juguetes que cobran vida por la noche”

  1. A mi ese tipo de libros me gustan porque no te puedes creer que unos simples juguetes puedan tener vida y hacer algo malo, por eso es interesante saber que tipo de historias cuentan.

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: